Historia de Cuba

… nada hay más justo (…) que dejar en punto de verdad las cosas de la Historia. José Martí


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Central Violeta – Centrales de Cuba


El central Violeta en 1921
El central Violeta, situado en Morón, Camagüey, era, en 1958, el más importante entre los centrales de capital nacional, pues su capacidad de molienda, que ascendía a 675 000 @ de caña diarias lo convertía en el 9no más grande de Cuba. Tenía, además, un alto rendimiento industrial, era un gran empleador en zafra (daba trabajo a 7 115 cubanos), tenía anexa la 5ta destilería más importante del país y controlaba 1 693 caballerías de tierras propias. Era uno de lo siete centrales propiedad de la “Sucesión de Falla Gutiérrez”, el 2do más importante grupo entre los hacendados cubanos y el tercero del país en cuanto a su capacidad de producción.
Se fundó, con igual nombre, en Las Villas, habiéndose trasladado su estructura para Morón, Camagüey, tras la zafra de 1917. En ese entonces era propiedad principal de Tirso Mesa, en sociedad con Miguel Arango y el coronel del Ejército Libertador cubano, Orestes Ferrara.

Mesa, quien le puso el nombre en honor a su hija, era un antiguo latifundista y hacendado, muy rico, que había sido propietario en el siglo XIX, entre otros, del ingenio La Vega, en Matanzas y presidente de la “Compañía del Ferrocarril de Matanzas”. Durante la Guerra del 95 se había residenciado en París, donde donó 20 000 francos a la causa de la independencia de Cuba.
Su primera zafra la camagüeyana la realizó en 1919. Posteriormente pasó a la propiedad de “Eastern Sugar Corporation” y de 1920 a 1930 a “Cuban Cane Sugar Corporation Sugar Products”. Tras la quiebra de esta se adjudicó su administración a E.G. Miller por mandato judicial de 1932 a 1934, hasta que, el 27 de octubre de 1936 fue adquirido en subasta por $3 000 000 por “Central Violeta Sugar Company SA”.
A mediados de los años 50 la Sucesión de Falla Gutiérrez había comenzado a adquirir intereses en él hasta que, en enero de 1958, compró su propiedad total. Poco antes, en 1957, Miguel Falla, miembro de la Sucesión había sido designado su vicepresidente primero y administrador general.
Sus utilidades llegaron a un nivel máximo en 1947 con $2 000 000, descendiendo progresivamente hasta $399 000 en 1951; pero, en 1957 volvieron a elevarse a $1 000 000.
En 1937 se le construyó una destilería con parte de los equipos del desmantelado central Velzasco que “Central Violeta Sugar Company” había comprado en 1936. Esta destilería podía producir hasta 15 850 galones diarios de capacidad, pero en 1958 se encontraba inactiva. El central contaba, además, con su su propio aeropuerto.
Tras la Revolución Cubana de 1959 el central Violeta fue nacionalizado por el nuevo Gobierno de la Isla que lo renombró como central Primero de Enero.
El central Primero de Enero en la actualidad
Bajo la administración del Estado cubano se le construyeron al central una planta de levadura torula con tecnología francesa y capacidad de 40 toneladas diarias; una fábrica de tableros de bagazo con tecnología alemana y capacidad de 40 000 m3  por año. Sin embargo, ambas industrias sufrieron serias dificultades tras la crisis económica que golpeó el país en la década del 90, quedando paralizadas en múltiples ocasiones.
El central Primero de Enero fue uno de los que sobrevivió a la llamada Tarea Álvaro Reynoso y, a pesar de haberse perdido algunas zafras, continúa moliendo en la actualidad y es uno de los ingenios más importantes del país.
Bibliografía consultada:
  • Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.
  • Página oficial de AZCUBA.

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Central Manuelita – Centrales de Cuba


Central Manuelita en 1913

El central Manuelita, ubicado en Palmira, Las Villas, era, en 1958, el número 85 del país por su capacidad de producción, ascendente a 220 000 @ de caña diarias, un rendimiento industrial mediano y 93 caballerías de tierras propias.

Se fundó en 1840 por Antonio y Nicolás Jacinto Acea, españoles. Entre 1860 y 1905 perteneció a Nicolás Acea y su esposa Manuela Hernández de Rivera y a sus herederos. En 1905 fue adquirido por “Falla y Monasterio”.

En 1913 el central controlaba 250 caballerías de tierras, de las cuales se sembraban de caña 50 por la administración e igual número por parte de colonos del ingenio, el resto se dedicaba a potreros o se encontraban en descanso. También se abastecía de otras 150 caballerías de caña que compraba a colonos independientes.

Casa de vivienda del central Manuelita en 1913

Sembraba las variedades cristalina y cinta y, cosa poco usual en la época, empleaba fertilizantes para su cultivo. Para el transporte del producto el ingenio se servía de una red de 40 km. de ferrocarril de vía estrecha, 126 fragatas y tres locomotoras.

Vista del central desde la casa de vivienda

Durante la zafra de 1913 molió 84 000 @ de caña diarias, gracias a su maquinaria que se componía de: Una descargadora y una desmenuzadora, seguidas de un juego de tres trapiches, 19 defecadoras continuas y dos grandes comunes con 27 000 galones de cabida, dos evaporadores de triple fecto con 14 000 pies de superficie calórica; dos tachos de punto con 150 sacos de cabida cada uno; ocho cristalizadores abiertos de 110 sacos; 18 centrífugas Weston y una batería de calderas con 2 300 caballos, compuesta por cuatro multitubulares y tres pailas Babcock & Wilcox en cuatro hornos.

En 1958 era uno de los siete centrales que pertenecía a la Sucesión de Falla Gutiérrez, el 2do grupo más importante entre los hacendados cubanos.
Sus cañas eran de la variedad POJ-2878 y POJ-2727. Se abastecía en un 70 % de colonos libres y el 30 % de controlados, con un rendimiento de cañas de 40 000 @ por caballería.
Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 el central fue nacionalizado por el nuevo Gobierno de la Isla que lo renombró como central 14 de Julio.
En la actualidad continúa moliendo y es uno de los centrales más eficientes del país.

Central 14 de julio en la actualidad


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Central Andreíta – Centrales de Cuba


El central Andreíta en 1913

El central Andreíta, ubicado en Cruces, Las Villas, era el número 81 del país por su capacidad de producción diaria ascendente a 230 000 @ diarias de caña, un rendimiento industrial alto, 2023 trabajadores en zafra y 243 caballerías de tierras propias. Tenía adjunta, además, una fábrica para la producción de tablas a partir del bagazo.

Era uno de los centrales propiedad de la Sucesión de Laurano Falla Gutiérrez, el segundo grupo más importante entre los hacendados cubanos y el tercero del país por su capacidad de producción.
Se desconoce el año exacto de su fundación aunque se sabe que fue fomentado por Lino Montalvo, su primer propietario antes de 1861. Sus herederos lo mantuvieron hasta principios de la República junto con el antiguo central Concepción, adquiriendo luego dos más.

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Central San Germán – Centrales de Cuba


Central Urbano Noris (antiguo central San Germán)
El central San German, ubicado en San German, Oriente, era un gran central con capacidad de molienda ascendente a 680 000 @ diarias. Tenía el mayor rendimiento industrial entre los 22 centrales más grandes del país, poseía 1184 caballerías tierras y era un gran empleador en tiempos de zafra, dado trabajo hasta a 5 270 trabajadores. Contaba con un aeropuerto propio.
Fue fundado por la “Compañía Azucarera Canarias”, según algunas fuentes en 1917, según otras en 1919 y según otras en 1920. En 1920 se llamaba Canarias y después de ese año adoptó el nombre de San Germán.
Perteneció a la “Punta Alegre Sugar Company”, bajo el control desde 1925 de varios grupos financieros: “Hayden & Stone”, “Brown Brothers”, “Chase National Bank y Morgan”, hasta su quiebra en 1930 en que pasó a manos de “The Chase National Bank”, propiedad de los Rockefeller.

Fue el primero de los dos centrales, junto al Punta Alegre en 1951, que la firma vendió a la “Sucesión de Falla Gutiérrez” que lo compró en 1946 en sociedad con “Carl m. Loeb Rhoades Company” de Nueva York, hasta 1956 en que lo adquirió por completo. Era el San Germán, junto con el central Violeta, uno de los dos grandes centrales que en 1958 eran de propiedad cubana.
Se convirtió en el noveno central cubano en sobrepasar el millón de sacos de azúcar, lo que consiguió en la gran zafra republicana de 1952. En 1953 obtuvo utilidades netas de $322 000, en 1955 de $678 000, en 1956 de $945 000, en 1957 de $1 690 000 y en 1908 de $604 000 pesos. 
En 1958 operaba con activos que ascendían a $13 600 000 y Miguel Cervera Falla era su administrador.
Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 el central San German fue nacionalizado y renombrado como central Urbano Noris.
En la actualidad continúa siendo uno de los principales centrales azucareros del país y la base económica y fundamental fuente de empleo del municipio holguinero de Urbano Noris, donde se encuentra localizado desde los cambios efectuados por la división político administrativa de 1976.
Bibliografía consultada:
– Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


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Central Patria – Centrales de Cuba


El antiguo central Patria, hoy Museo del Azúcar Patria o Muerte

El central Patria, ubicado en Morón, Camagüey, era el número 92 del país según su capacidad de molienda que ascendía a 225 000 @ diarias de caña. En zafra daba empleo a 3 836 trabajadores y poseía 527 caballerías de tierras propias.

Comenzó a construirse en el año 1914 en los terrenos de la colonia Santa Catalina, que fueron cedidos por su propietario el español Manuel Mariño Carrejas y se concluyó un año después, en 1915. Su fundador López Mier constituyó una sociedad en comandita el 18 de mayo de 1915, la que en 1921 pasó al control del acaudalado Laureano Falla Gutiérrez con otros socios. Mier también había fundado y era propietario del central Céspedes que también perdería. 
Fue uno de los nueve centrales – entre ellos el Andorra, el América, el Báguanos, el Niágara, Occidente y Santa Isabel – construidos por “Manuel Galdo y Compañía” que operaba la “Fábrica de Maquinaria Azucarera” en Cárdenas.
Turistas en el Museo del Azúcar Patria o Muerte (foto periódico Invasor)

A la muerte de Laureano Falla Gutiérrez pasó a manos de sus herederos de la “Sucesión de Laureano Falla Gutiérrez” que en 1958 constituían el 2do grupo más importante entre los hacendados cubanos y el 3ro más importante con relación a la capacidad de molienda que, en su caso, se elevaba a 2 910 000 @ diarias. Alejandro Suero, Eutimio Falla, Agustín Batista, Carlos y Miguel Falla y Miguel Cervera Falla eran, en orden de mención, presidente, tesorero y el resto consejero. Los Falla operaban el ingenio bajo la razón de “Compañía Azucarera Central Patria SA”.

Según la Comisión Técnica Azucarera de 1951 se trataba de un central rentable: sus costos de producción eran de $15.85 por cada saco de 325 lb, por debajo de la media nacional de 17.87 y sus activos estaban valorados entonces en $2 143 325 pesos; en 1958 se habían elevado a $3 000 000. En 1953 tuvo utilidades de $157 000, en 1954 de $188 000, en 955 de $253 000, en $1956 de $302 000, en 1957 de $544 000 y en 1958 de $439 000 pesos.
Tras el triunfo de la Revolución de 1959 fue nacionalizado por el gobierno cubano que lo renombró como central Patria o Muerte.
En el año 2000 realizó su última zafra. Fue uno de los centrales escogidos para ser convertido en museo azucarero, aprovechando su posición cercana a la gran zona turística de la cayería norte. En la actualidad sigue funcionando como museo y cuenta con diez áreas de interés para los turistas: monte de las banderas, área rústica, área de mecanización, área del basculador, jardín de las variedades, exhibición del vapor, área de los molinos, sala de historia.
Bibliografía consultada:
– Enciclopedia Colaborativa Cubana EcuRed. Central Patria o Muerte.
– Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.
– Tecnoazúcar. Museos Azucareros: Patria o Muerte.


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Central Punta Alegre – Centrales de Cuba


Central Punta Alegre
El central Punta Alegre, ubicado en Punta San Juan, Camagüey, era el 18vo central azucarero del país por su capacidad de molienda que ascendía a 550 000 @ diarias de caña, pero con un rendimiento industrial por debajo de la media del país. Daba a empleo a 4630 trabajadores en zafra y poseía 1 418 caballerías de tierras propias. Era uno de los 30 centrales del país que se dedicaba, además, a la cría de ganado selecto. Contaba con su propio aeropuerto.
El Punta Alegre fundado por la “Punta Alegre Sugar Corporation” hizo su primera zafra en 1917 moliendo con dos tandems (un Fulton y un Bankroft) hasta 1933, en que ambos fueron sustituidos por un Farrel. En 1928 realizó su mayor zafra republicana al producir 563 mil sacos de 325 libras en 1928. Como todos los centrales de la zona centro – oriental del país el Punta Alegre empleó durante las temporadas de zafra a gran cantidad de braceros antillanos.
El 31 de mayo de 1951 a Punta Alegre Suga Company vendió el a la Sucesión de Falla Gutiérrez, propietaria de siete centrales, que desde entonces lo operó bajo la razón de Compañía Azucarera Buenavista SA. Su capital ascendía a $ 5 850 000 pesos.
Alejandro Suero Falla, Julio Prado Rodríguez, Miguel Ángel Falla y Julio Batista Falla eran respectivamente el presidente, vicepresidente primero, vicepresidente segundo y tesorero.

Ruinas del central Punta Alegre tras su demolición

Su situación económica había mejorado notablemente durante la década de 1950: En 1953 obtuvo utilidades por $404 000 pesos, en 1954 por $228 000, en 1955 por $446 000, en 1956 por $567 000, en 1957 por $985 000 y en 1958 por un millón de pesos. Sin embargo, como el resto de las compañías azucareras del país el valor de sus acciones había caído durante esa década y si en 1957 se cotizaban a $17, ya en 1959 se pagaban sólo a $9.
Durante la guerra insurreccional contra el presidente Fulgencio Batista sus trabajadores se unieron a la huelga general del 9 de abril de 1958, por lo que sus instalaciones fueron ocupada por el Tercio Táctico de Camagüey.
Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 el central fue nacionalizado por el nuevo gobierno de la Isla que lo renombró como central Máximo Gómez. Estuvo inactivo entre 1973 y 1974 por falta de caña y reinició su labor en el año 1975.
Al comenzar la reestructuración de la industria azucarera cubana conocida como Tarea Álvaro Reynoso el central Máximo Gómez (antiguo Punta Alegre) fue paralizado y posteriormente demolido. Hoy sólo se conservan las torres.
Bibliografía consultada:

* Central Máximo Gómez. Enciclopedia Colaborativa Cubana EcuRed.
* Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


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Compañía Azucarera Atlántica del Golfo


La Compañía Azucarera Atlántica del Golfo era la propietaria de los centrales Álava, Conchita y Mercedes en Matanzas y el Lugareño, el Morón y el Stewart en Camagüey. Estos sumaban una capacidad de producción de 3 336 000 @ de caña diarias que representaba el segundo mayor grupo azucarero de Cuba y el primero de capital norteamericano. Controlaba, además, 550 millas de ferrocarril y una destilería en el central Morón que en 1958 se encontraba inactiva.

Tenía un capital ascendente a $10 400 000 en 1957, propiedad de “Sullivan & Cronwell” que tenía intereses asociados con el grupo Rionda, en sociedad con “Loeb & Rhoades and Company” y con la “Sucesión de Falla Gutiérrez”.
John L. Loeb era el presidente de la Junta y Lawrence Crosby, presidente de la firma y sus subsidiarias. Desde 1958 Miguel Falla Álvarez, representante de la “Sucesión de Falla Gutiérrez” era su vicepresidente y administrador general. Ya desde antes Alejandro Suero Falla, cabeza de los Sucesión formaba parte de la Junta de Directores.


La Azucarera Atlántica del Golfo era la continuadora de los intereses de la desaparecida “Cuban Cane Sugar Corporation”, que en una época fuera la mayor compañía azucarera del mundo. Luego de la quiebra de ésta en 1929 y su remate judicial en 1934 por la irrisoria cifra de $4 000 000 la mitad de sus centrales serían demolidos y otros pasarían a manos de otros propietarios, conservado la Atlántica del Golfo sólo los mencionados Álava, Conchita, Mercedes, Lugareño, Morón y Stewart.

A partir de los años 50 comenzaron a liquidar sus intereses en Cuba y tenían la intención de vender los seis centrales que aún controlaban. El 2 de enero de 1958 anunciaron un plan de completa liquidación, desatando una lucha entre los diversos grupos que tenían intereses en ella (Julio Lobo, Fulgencio Batista, Francisco Blanco y la Sucesión de Falla) por alcanzar su control, siendo los Falla los que finalmente lograrían imponerse.
Como el resto de las firmas azucareras norteamericanas en Cuba, la cotización de sus acciones había caído en picada en la década de 1950 y sí en 1956 se cotizaban a $20, ya en 1959 sólo se pagaban en $3.

Fue nacionalizada por el gobierno de Cuba el 8 de agosto de 1960 junto a otras grandes compañías de propiedad estadounidense.

Actualmente existe una reclamación ante los tribunales norteamericanos por su expropiación en la cual se demanda una indemnización al gobierno cubano por 170 222 600 pesos.

Bibliografía consultada:

* Foreing Claims Settlement Commission of The United States.
* Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.