Historia de Cuba

… nada hay más justo (…) que dejar en punto de verdad las cosas de la Historia. José Martí


Deja un comentario

Cine Astral – Cines de La Habana


El Cine – Teatro Astral es uno de los mayores y más lujosos de La Habana. Situado en la intersección de las calles Infanta y San José, en La Habana dispone de más de 2 000 capacidades.
Construido antes de 1959 era propiedad de Mauricio de Almagro Ariosa, quien también poseía otras dos cines, el Atlantic y el Ambássador. El Astral giraba bajo la razón social de “Cinematrográfica Astral”.
En los últimos años ha funcionado, sobre todo, como teatro y utilizado como set para grabar algunos de los programas más populares de la Televisión Cubana.
Bibliografía consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.
Anuncios


Deja un comentario

Capillas San José SA – Funerarias de Cuba


Capillas San José era una antigua funeraria cubana ubicada en la calle Carlos III No. 952, esquina Infanta, propiedad de José Machín Méndez.
Bibliografía consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


Deja un comentario

Bufete Pérez Benitoa Lamar y Otero – Empresas de Cuba


El Bufete Pérez Benitoa Lamar y Otero, ubicado en el Edificio Ámbar Motors era un bufete jurídico, especializado en asuntos comerciales, al servicio de los intereses empresariales del presidente cubano Fulgencio Batista y Zaldívar a quien servía en ocasiones de testaferro.
Era propiedad de Antonio Pérez Benitoa Fernández en sociedad con Mario Lamar y Norberto Otero. También pertenecía a él los abogados Gonzalo Ruiz Paz, Nicanor Díaz Díaz, Arturo Garaballo Alonso y rinaldo Lago Carbonell. Sus tres socios estaban relacionados por lazos conyugales con la familia Batista o con políticos de su confianza. Pérez Benitoa había estado casado con Mirtha Batista Godínez, hija del primer matrimonio de Fulgencio Batista y su padre José Pérez Benitoa era contratista de obras del gobierno, mientras su tío era uno de los testaferros principales de Fulgencio Batista. 

El Bufete fue intermediario de Fulgencio Batista en “Compañía Interamericana de Transportes por Carreteras SA”, una firma monopólica del servicio de carga y expreso por camiones, donde controlaba más del 90 % del capital suscrito mediante algunas firmas registradas en Panamá y acciones al portador. También en “Compañía Cubana de Aviación SA”, donde era propietario principal y Benitoa era su secretario y en la “Organización Vacuba”, donde Otero era su presidente.
Bibliografia consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


Deja un comentario

Bufete Lazo y Cubas – Empresas de Cuba


El Bufete Lazo y Cubas, ubicado en el 9no piso Edificio Ámbars Motors en La Rampa, La Habana, era uno de los principales y más influyentes bufetes jurídicos cubanos antes de 1959. Se especializaba en asuntos mercantiles y tenía fuertes lazos con empresarios norteamericanos dentro y fuera del país.
Era propiedad de Mario Lazo Guiral en sociedad con Jorge de Cubas; también formaban parte del él: Bernardo Figueredo Sanz, Ernesto de Zaldo Deschapelles, Sergio Méndez Peñate, Eugenio Desvernine, Jorge Hevia Díaz, Francisco Figueroa Miranda y Pedro Castillo Perpigñán.
Se fundó en 1927 por Lazo y Cubas – quienes se habían conocido en la Universidad de La Habana – y poseía 35 abogados y 75 empleados. Durante la Segunda Guerra Mundial representó los intereses del Gobierno de los Estados Unidos en Cuba y en esa época negoció con el Gobierno de la Isla la instalación de las plantas de níquel de Nicaro y de Moa, la base aérea de San Antonio de los Baños y el negocio de la construcción del Hotel Habana Hilton. También representaba los intereses de la poderosa “United Fruit Sugar Company”.

El Bufete era, además, el consejero legal de la Cámara de Comercio Americana de Cuba que agrupaba 180 firmas establecidas en el país (el 90 % de las existentes) y cuyo secretario era el Dr. Ernesto de Zaldo, uno de sus abogados.
Lazo y Cuba fue un importante intermediario entre el capital norteamericano, el cubano, el gobierno y la banca paraestatal de la Isla durante el boom hotelero de la década de 1950. Se destacó particularmente y gestó en la práctica ante Conrad Hilton el negoció del Habana Hilton, tratando de interesar primero al Gobierno de Cuba y los capitales nacionales y, al no tener éxito, gestionando el préstamo de la Caja de Retiro de los Trabajadores Gastronómico que, finalmente, lo financió. 
También gestionaron ante la banca paraestatal cubana el financiamiento para la construcción de otro gran hotel en el Parque Martí, pero tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 el proyecto fue abandonado.
Bibliografía consultada
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


Deja un comentario

Bandín y Compañía S en C


Bandín y Compañía S en C era un comercio de efectos sanitarios ubicado en Infanta No. 402, propiedad de Manuel Bandín Otero y su primo Martín Bandín Cruz, ambos gerentes.
Bibliografía consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


Deja un comentario

A. V. Malaret Insurance Office Incorporated


A. V. Malaret Insurance Office Incorporated eran agentes aseguradores y de fianzas, con oficinas en el antiguo edificio Ámbar Motors en Infanta No. 16, La Habana.
Era propiedad de Alberto V. Malaret Tió en sociedad con Arturo Toro Herrera quien era el vicepresidente. Malaret había sido en el pasado socio propietario de “Godoy & Malaret”, una firma de seguros y fianzas.
Bibliografía consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


Deja un comentario

Compañía Avícola Ave SA


La Compañía Avícola Ave SA era una fábrica de piensos para aves y ganado con una planta de incubación y ventas de aves y huevos, con oficinas en la calle Infanta No. 1201 esquina Clavel, La Habana.
Tenía un capital ascendente a $1 000 000 y su propietario principal era el Dr. Alfredo Gómez Amador con el 82 % de las acciones en sociedad con la firma Mc Millen Feed Mill con el 12.7 %, repartiéndose el resto entre 6 accionistas más.
Se constituyó el 3 de noviembre de 1949 y su activo total en 1955 ascendía a $155 000.
Fuente:
Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


Deja un comentario

Asociación de Contratistas Independientes (ACISA)


Las avenidas, calles y puentes de la Plaza de la República (actual Plaza de la
Revolución) fue una de las obras más importantes acometidas por la ACISA 
La Asociación de Contratistas Independientes (ACISA) era un contratista de obras privadas y del gobierno cubano, con oficinas en Infanta No. 16 y un local en Fábrica No. 13, Luyanó, ambos en La Habana.
Tenía un capital ascendente a $50 000 pesos y era propiedad de los hermanos Octavio, Armando y Orlando Valdés Aramburu, quienes eran el presidente, vicepresidente 1ro y vicepresidente 2do, respectivamente. 

La compañía se constituyó el 12 de noviembre de 1935 y entre las principales obras que realizó se encuentran la Avenida Monumental, la Habana del Este y sus puentes ascendentes a $ 3 500 000 de pesos, las avenidas, calles y puentes de la Plaza de la República (hoy Plaza de la Revolución) con $4 000 000 de pesos, la doble vía de Rancho Boyeros a la Carretera Central con $7 000 000 de pesos, el muelle de la refinería de la Shell con $500 000 pesos, la carretera Wajay – Arroyo Arenas, el acueducto de Camagüey, el frigorífico de Ciego de Ávila, distintas calles de los municipios La Habana y Marianao y diversos proyectos para hoteles, edificios y urbanizaciones.
Fue la gran beneficiaria de la Terminal Pesquera de La Habana la 7ma obra en importancia ($3 500 000) de las otorgadas por el BANDES. 
Fuente:
Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


Deja un comentario

Ambar Motors Corporation SA


El edificio de la Ambar Motors en la esquina de Infanta y 23
Ambar Motors Corporation SA era una distribuidora de autos, camiones y ómnibus de General Motors (GM), con 30 agencias y 36 representaciones para la venta de piezas en el país, ubicada en Vía Blanca entre Paso Superior y Línea del Ferrocarril y oficinas en La Rampa, La Habana (donde hoy se encuentra el Ministerio de Comercio Exterior). Su apoderado general en Cuba era Amadeo Barletta y su hijo Amadeo Barletta Jr. era el presidente.
Alfred P. Sloan, presidente de la casa matriz norteamericana había visitado Cuba por primera vez a fines del año 1928 con motivo del II Congreso de Transporte por Carretera celebrado bajo los auspicios del Automóvil Club de Cuba.
Sammy Tolón, quien era un antiguo comerciante de autos y promotor de carreras, expresidente entonces de la Cámara de Comercio de Automóviles había sido designado a partir de mediados de 1936, representante especial de la GM en Cuba, en sociedad con Modesto Muzelle, de la casa matriz y oficinas en Paseo del Prado No. 7 en La Habana.

Amadeo Barletta, apoderado de la General
Motors en Cuba 
En agosto de 1941 la General compró Lawrence B. Ross Corporation SA, una empresa cubana que, desde años atrás, representaba sus marcas de autos y que continuaría operando como una subsidiaria; su administrador general era desde entonces Mr. E. G. Poxson.
En 1946, Amadeo Barletta, tras regresar de Argentina, obtuvo la representación al establecerse en Cuba por segunda vez, no sin presentar dificultades por la oposición del gobierno de Estados Unidos que lo tenía en lista negra como ejecutivo del gobierno fascista de Benito Mussolini. Durante los años 30, Barletta había sido representante de la firma  en República Dominicana, que en 1939 lo había enviado a Cuba, donde decidió radicarse con la representación y también como cónsul de Italia, hasta ser expulsado del país tras entrar en guerra Cuba con las potencias del Eje.
Sus buenas relaciones con los Auténticos le permitieron primero retornar a la Isla y luego incrementar el volumen de sus negocios a través de la venta de los lujosos Cadillac para sus altos dirigentes, de los Oldsmovile para los patrulleros de la policía y de los camiones para el Ejercito y otros Cadillac, convirtiéndose en el mayor vendedor de Cadillac fuera de los Estados Unidos.
El 19 de enero de 1949 instaló sus oficinas en el edifico de Infanta 23 – el famoso Ambar Motors – también de su propiedad, que prácticamente iniciara la zona comercial conocida como La Rampa. Posteriormente construiría la firma sus almacenes y talleres en la Vía Blanca.
Ómnibus General Motors de la COA
Desde entonces contaba con el importante negocio del suministro de ómnibus a la Cooperativa de Ómnibus Aliados – donde además tenía intereses – y a otras rutas de ómnibus  interprovinciales como Santiago – Habana, Ómnibus La Ranchuelera y La Flecha de Oro.
Tras el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 comenzó a boicotear sus ventas a las instituciones oficiales cubanas, lo que le acarreó dificultades a la firma, hasta que finalmente Barletta cedió y se acercó al gobierno del general Fulgencio Batista. Así consiguió la reanudación de las compras de autos y camiones por parte del estado cubano a cambio de variar la línea oposicionista del periódico El Mundo, del cual era copropietario con el derrocado presidente Carlos Prío Socarrás, lo que realizó tras comprar la parte de las acciones que poseía su socio.

Fuente:

Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba. Editoirial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


Deja un comentario

Almagro Motors Company


La antigua sede de Almagro Motors en Infanta 908 es hoy una sucursal de DIVEP

Almagro Motors Company era un comercio para la venta de motores para camiones y lanchas, sito en la calle Infanta No. 908 en La Habana.

Era propiedad de Ignacio Almagro Carrillo Albornoz, también propietario y presidente de Inversiones y Descuentos SA, fincas en Jaimanitas compradas el 10 de enero de 1947, con oficinas, también en Infanta 908, que constituyera el 1ro de marzo de 1945 y las cuales estaban en litigio con Playas del Golfo SA.
La empresa confrontaba serias dificultades económicas debido a la contracción de la demanda de sus clientes por la disminución de la actividad. Cliente de The Trust Company of Cuba con $ 200 000 de crédito.
Fuente:
Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba. Editoirial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.