Historia de Cuba

… nada hay más justo (…) que dejar en punto de verdad las cosas de la Historia. José Martí


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Banco Territorial de Cuba – Bancos de Cuba


Amargura 53 sede del antiguo Banco Territorial de Cuba
El Banco Territorial de Cuba era el único banco de crédito territorial. Sus oficinas centrales se encontraban en Amargura 53, en La Habana.
Tenía un capital ascendente a $1 500 000 y era uno de los cuatro banco pertenecientes a Julián de Zulueta, su presidente.
Durante el siglo XIX habían existido otras dos experiencias dedicadas a igual especialidad crediticia pero de poca significación: “Crédito Territorial Cubano”, fundado en 1857, que no alcanzara gran desarrollo, “Banco Hipotecario de la Isla de Cuba”, fundado en 1881, que nunca llegó a operar.

Acción del Banco Territorial de Cuba (1911)

Zulueta había pasado a ser dueño del Banco Territorial Cubano tras la compra en 1950 del Banco Continental del que la institución era una asociada desde 1944. Durante toda su existencia padeció de un desenvolvimiento poco exitoso y muy conflictivo y sus operaciones fueron muy limitadas y poco rentables.

Se fundó el 28 de febrero de 1911 por “Crédito Hipotecario Cubano SA” a quien el 19 de septiembre de 1910 por el Decreto Presidencial No. 864 se le había autorizado a constituirlo al amparo de la Ley de 20 de julio de 1910 acompañado de una concesión exclusiva por 60 años para emitir obligaciones, células o bonos hipotecarios sobre la base de préstamos de inmuebles situados en la República y con una garantía de hipoteca amortizable a corto y largo plazo. Tenía un interventor oficial que velaba por estas últimas.
La concesión le fue otorgada a José Marimón Juliach, presidente del “Banco Español de la Isla de Cuba”, en representación de “Sociedad de Crédito Hipotecario Cubano” que pagara $3 768 750, aunque algunas fuentes afirman que había sido constituido por Frank Steinhart.
Se regía por los estatutos aprobados el 28 de febrero de 1911 y el Reglamento Orgánico de 29 de marzo de 1911. además, la Ley del 29 de octubre de 1914 fijó en un 8 % el tipo de interés a los préstamos que hiciera y el Decreto Presidencial No. 3422 de 3 de octubre de 1944 aumentó su capital social de $3 000 000 a $9 000 000.
Quebró durante el crack bancario de los años 20 en cuya ocasión el presidente de la República, Mario García Menocal designó presidente a su mayordomo, Alberto de Armas Martín. El Dr. Rogelio Díaz Pardo lo compró el 27 de febrero de 1923, asumió su presidencia y en su vicepresidencia figuraba su cuñado Nicolás Castaño Montalván.
Pocos años después había pasado a su presidencia Antonio San Miguel Segala junto a Ernesto Sampera Carnago como vicepresidente y sus consejeros eran Manuel Suárez Cordovés , Francisco Bartés Marsal, Fermín Goicochea y Henri Schueg. Desde 1937 estuvo intervenido durante varios años y en los 40 tuvo una crisis debido a las leyes de moratoria. Felipe Pazos abogó por su expropiación o cancelación poco antes de la fundación del Banco Nacional de Cuba.
Tras varios años de intervención estatal y siendo su interventor el Dr. Calixto García Véliz había pasado el 4 de enero 1944 al control de Marcelino García Beltrán, entonces propietario del Banco Continental Cubano. La nueva dirección aumentó el capital social de $5 000 000 a $9 000 000 y emprendió una política para sacarlo de la inactividad en que se encontraba desde el crack bancario.
Nunca logró un volumen importante de operaciones y ni siquiera tenía peso dentro de las negociaciones hipotecarias ni tampoco en el crédito agrícola, pues principalmente gravaba las urbanas; amén que sus operaciones eran muy restringidas y la mayor parte de las hipotecas se encontraban en poder de individuos. El crédito hipotecario había sufrido un gran quebranto debido a las moratorias hipotecarias y sus prórrogas.
El Banco Continental invirtió en él $1 839 388 de los que el 56 % se había perdido. Su cartera ascendía a $1 116 000 y no producía dividendos. Sus activos tenían $377 000 en acciones del Banco Continental que le concedió un préstamo por 888 000 en los años 1950.
Bibliografía consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.
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Banco Popular – Bancos de Cuba


El edificio del antiguo Banco Popular en Cuba y
Amargura
El Banco Popular era un banco comercial, nacional, con 16 sucursales y oficina central en Cuba y Amargura, La Habana.
Era el 25 banco en importancia del país; propiedad de Julián de Zulueta, quien también lo era de otros tres bancos.
Aunque fue fundado en 1935 por dos turcos, no había comenzado a operar hasta el 22 de abril de 1946 en que José López Fernández, tras renunciar a la presidencia del Banco Continental lo adquirió.
Poco después pasó al control del grupo financiera norteamericano “Hopps – Birell”, un holding con 40 firmas y un activo total por $100 000 000 que poseía el 90 % de las acciones y quienes, al romper su sociedad, llevaron a la quiebra al banco por cuya razón fue intervenido el 25 de mayo de 1949 por el Banco Nacional de Cuba (BNC), quien lo sostuvo financieramente, evitando liquidarlo y obligando a renunciar a su presidente.

Entonces se originó un  largo y escabroso conflicto entre el Gobierno de Cuba y el de Estados Unidos que fue finalmente solucionado mediante negociaciones que terminaron con la compra del banco por $ 1 500 000 el 19 de julio de 1952 por parte del Banco Continental. El 27 de agosto de 1958 se integró al Banco Nacional de Cuba tras haber incumplido la promesa de pagarle $2 700 000 proveniente de la 1/3 parte de sus utilidades, lo que generó otro largo conflicto entre el Banco Continental y el BNC. Esa carga que pesaba sobre el Banco Popular habían impedido al Banco Continental aumentar su capital, por lo que varios dirigentes de este último habían aconsejado a Zulueta no comprarlo.
Sus principales clientes eran firmas de financiamiento de autos y camiones y comercios de tejidos propiedad de la comunidad hebrea asentada en Cuba.
Bibliografía consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


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Banco Hispano Cubano – Bancos de Cuba


El antiguo Banco Hispano Cubano en Aguiar 305, hoy convertido en edificio de vivienda

El Banco Hispano Cubano era un banco comercial, nacional, sin sucursales y oficina central en Aguiar No. 305, en La Habana. El 21er banco del país por el monto de sus depósitos, ascendentes a $8 000 000.

Tenía un capital ascendente a $600 000, propiedad conjunta de José López Vilaboy y Martha Fernández Miranda, esposa de Fulgencio Batista, quienes controlaban a partes iguales el 80 % de las acciones a través de los testaferros Lorenzo Rosado, su presidente y Manuel Pérez Benitoa. Eusebio Delfín era su vicepresidente y en su Consejo de Dirección figuraba Marino López Blanco, Ministro de Hacienda de Batista.
Se fundó el 6 de agosto de 1952 por cuatro italianos, presidido por Guido Pereda y, tras fallecer éste, el 16 de enero de 1953 antes de inaugurarlo, pasó al control secreto de López Vilaboy y Manuel Pérez Benitoa, sirviendo de intermediario el Banco Garrigó. Comenzó sus operaciones bajo los nuevos propietarios el 6 de diciembre de 1954.
Estaba al servicio de 23 afiliadas representadas por Vilaboy – de las que algunas pertenecían en secreto a Fulgencio Batista – que usufructuaban las 2/3 partes de los préstamos. Se decía que el banco pensaba utilizarse para vincular los capitales españoles y cubanos con el objetivo de comprar acciones mayoritarias de la Compañía Cubana de Teléfonos, un proyecto dirigido por Vilaboy y Marino López Blanco.
Fue el segundo banco donde José López Vilaboy confrontara dificultades, pues en 1950 había tenido que vender y renunciar a la dirección del Banco de Fomento Comercial. El Banco Nacional de Cuba lo intervino desde el 10 de septiembre de 1957 y en julio de 1958 lo apremió a venderlo debido a que no había cumplido el compromiso de saldar deudas pendientes por $5 000 000. A finales de año, Vilaboy gestionó su venta con Julio Lobo, quien estaba enfrascado entonces en la compra del Banco de Fomento Comercial. Para ese entonces el banco estaba prácticamente desintegrado.
Había aumentado rápidamente sus depósitos debido a los provenientes de las Cajas de Retiro y de los organismo que representaban el 68 % del total. Se mantenía sobreextendido por los lentos cobros de los préstamos a las afiliadas que concentraban la cartera.
Bibliografía consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


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Banco Godoy Sayán – Bancos de Cuba


El Banco Godoy Sayán era un banco comercial, nacional, el 15to de Cuba por el monto de sus depósitos ascendentes a $15 137 936, con 20 sucursales, una unidad móvil y oficina central en O´Reilly y Aguacate, La Habana.
Tenía un capital ascendente a $675 000, propiedad única de Enrique Godoy Sayán, su presidente, que controlaba 2 445 acciones emitidas a través de “Sociedad Civil Administradora de Inversiones Godoy Sayán.”. Antonio Herrera Vaillant, Armando Lago Suárez, Moisés Almanza Hernández y Raúl Godoy Sayán era, respectivamente, vicepresidente 1ro, 2do y 3ro.
Godoy Sayán, su presidente, peruano de nacimiento, era propietario del “Banco Gosoy Sayán de Capitalización y Ahorro”, además de ser el más importante asegurador de Cuba. Tras reunir en 1946 en una especie de holding sus tres firmas de seguros se había diversificado después hacia la banca, fundando el 5 de febrero de 1948 el “Banco Godoy Sayán de Capitalización y Ahorro” y posteriormente, en 1951, el “Banco Godoy Sayán”.

La “unidad móvil” del Banco Godoy Sayán

Comenzó sus operaciones el 1ro de julio de 1952 con los depósitos de las compañías de seguros afiliadas y en 1953 implantó un sistema de cuentas de ahorro que pagaban un interés adicional sobre el total de los depósitos y se distribuía mediante sorteos mensuales, mientras en 1955 estableció planes de beneficio adicionales para cuentas de ahorro y obtuvo depósitos pertenecientes a Cajas de Retiro, convirtiéndose más bien en una institución de ahorro.

Tuvo un desenvolvimiento progresivo abriendo sucursales a pesar de confrontar dificultades para invertir sus disponibilidades. 
Sus principales clientes eran las firmas de seguros de Godoy Sayán, que corrían con los gastos, y el Fondo de Hipotecas Aseguradas que gozaba del 23 % de su cartera, a los que le seguían cosecheros de arroz con el 15 %. Su principal cliente individual eran las arroceras “Agrícola Jufra SA” y “Arrozal Bartés”, ambas de Francisco y Mario Bartes Clarens, a las que le seguían el Comité de la Producción Agrícola Tabacalera, ambas con más de $500 000 de crédito. No tenía clientes en la industria azucarera.
Tenía deficiencias en la política de crédito y en los controles internos y padecía de desconocimiento de técnica bancaria pues sus ejecutivos eran especialistas en los seguros.
Bibliografía consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


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Banco Gelats – Bancos de Cuba


El edificio del antiguo  Banco Gelats en Aguiar 456
El Banco Gelats era un banco comercial, nacional, con una sucursal y oficina central en Aguiar No. 456, La Habana, el 9no en importancia por sus depósitos por $46 000 000 en 1956, y el más antiguo de Cuba entre los nacionales.
Tenía un capital ascendente a $2 000 000, propiedad casi única de Juan Gelats Botet, quien lo presidió hasta su fallecimiento en 1959. Alberto García – Tuñón Mazorra, casado con su hija, y su hijo Narciso Gelats Suárez Solís eran ambos vicepresidentes, y José Rionda Pérez, su exyerno y vicepresidente de “New Tuinicú Sugar Company” era vocal.
El banco había sido fundado el 22 de noviembre de 1876 como “N. Gelats y Compañía”, por Narciso Gelats Durall, español, llegado a Cuba en 1857 como apoderado de los bienes de su tío Tomás Maig, en unión de su hermano Juan y de su tío José Durall Maig. Al morir su padre el 29 de abril de 1899 le sucedió su otro hijo Joaquín, quien en unión de su cuñado Segundo Méndez había sido su principal auxiliar.

En el bello pórtico del antiguo Banco Gelats aún
se le puede leer el nombre del fundador
Narciso Gelats.
Al fallecer el 19 de febrero de 1934 Joaquín – quien formaba parte de la sociedad desde 1892 – fue sustituido por su hermano, el actual presidente, quien ingresara el 16 de enero de 1907 como socio junto con su otro hermano José Narciso. El 31 de julio de 1940 se constituyó como Banco Gelats SA, propiedad entonces de los hermanos José Narciso, Cristina, josefina y Juan, hasta que el 25 de mayo de 1945 los tres primeros se separaron pasando Juan a controlarlo casi totalmente.
Era el principal banco del capital español residente en Cuba, incluyendo a la Iglesia Católica y a los intereses de España en Cuba, donde incluso el Instituto Español de la Moneda tenía abierta su cuenta en dólares contra la cual el banco estaba autorizado a realizar operaciones. Tenía bastantes inversiones en valores de España desde antes de la Guerra Civil.
Se había especializado en adquirir empresas por remates de deudas, en especial centrales azucareros, que traspasaba a otros compradores entre los que se contaban los hermanos García Díaz y Julio Lobo. Tenía acciones valoradas por $2 300 000 de “Antillas Sugar States” como garantía de préstamos efectuados que mantenían en depósito en el “The Royal Bank of Canada” en Nueva York.
Tenía una alta concentración de préstamos en la industria azucarera (79 %), de los que los centrales de García Díaz eran destinatarios del 53 %. “Galban Lobo Trading” era otro de sus principales clientes.
Poseía cuantiosos valores de la industria privada, entre los que se encontraban “Compañía Cubana de Electricidad”, “Compañía Cubana de Teléfonos”, “Nueva Fábrica de Hielo”, el Casino Español de La Habana, la “Compañía de Jarcia de Matanzas”, “The Cuba Railroad”, “Azucarera Guedes SA” y otros. También era tenedor de bonos del Gobierno de los Estados Unidos.
Pero, aunque se encontraba entre los bancos más importantes de Cuba, desde comienzo de la década de 1950 venía perdiendo peso pues, sus depósitos, el monto de sus negocios y sus utilidades habían comenzado a disminuir, pasando de $1 000 000 a $454 000, lo que se atribuía a los métodos de administración de Juan Gelats, a su política de créditos, y a la inexistencia de sucursales. No obstante continuaba aumentando sus reservas.
Sólo, tan tarde como en 1958, se decidió a abrir una sucursal en La Habana, Su organización interna, su contabilidad y sus controles no se contaban entre los más adecuados.
Bibliografía consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


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Banco Garrigó – Bancos de Cuba


El Banco Garrigó de Santiago de las Vegas
El Banco Garrigó era un banco comercial, nacional, con oficina central en la calle O´Reilly No. 306, La Habana y nueve sucursales. Era el 4to en importancia del país por el monto de sus depósitos.
Propiedad principal de la familia Garrigó Artigas, quienes controlaban 2490 del total de 3 500 emitidas, en sociedad con Stanislas Orlowsky y Alfred Schulthess , suizo, con sendas 500 acciones y Henri Berthoud con 10. José Faustino y Francisco Garrigó eran respectivamente presidente y vicepresidente. Alfred Schulthess y Alejandro Martín Juan eran también presidentes.
José Garrigo Artigas padres, español, fallecido en 1956, lo había fundado en 1918 en Santiago de las Vegas, lo había reorganziado en 1939 y el 3 de febrero de 1950 lo trasladó para su oficina central en La Habana. El 29 de septiembre de 1953 entraron como accionistas Orlowsky, quien vivía en México, y Schulthess, suizo, radicado en Cuba, apoderado del primero, quien estab dedicado a la inversión de capital extranjero en la Bolsa de La Habana, y ambos eran vigilados por el Banco Nacional de Cuba. Henri Berthoud, ciudadano norteamericano, entró el 29 de diciembre de 1954 a formar parte de su Consejo de Dirección, aunque con sólo $1 000 en acciones.

Estaba dirigido a favorecer los intereses de la familia Garrigó, que concentrab el 28 % del total de la cartera, entre estas la “Cooperativa de Ómnibus Aliados”, así como importadoras y financieras de autos con el 19 %. Hacía préstamos personales en forma de descuentos comerciales.
Compraba empresa con deudas incobrables y, tras cobrarlas, entonces las volvía a vender mediante otro préstamo del banco. Una parte de estos intereses fue facilitado por el financiero Alfred Schulthess.
Sólo tenía sucursales en la provincia de La Habana. Su política de crédito, sus sistemas organizativos y su contabilidad se catalogaban como deficiente. Sus depósitos crecían a mayor ritmo que la media del país, así como los préstamos, el 45 % de los cuales eran defectuosos, y sus utilidades que estaban alrededor de $200 000, las destinaba a capitalizar.
El 14 de octubre de 1960 el banco fue nacionalizado por el Gobierno de Cuba.En el momento de producirse la expropiación el Banco Garrigó contaba con sucursales en Santiago de las Vegas, en Carlos III (abierta en 1954), en San Antonio de los Baños (abierta 1943), en Güira de Melena (abierta en 1945), en Bejucal (abierta en 1951), en Regla (abierta en 1955), en Rancho Boyeros (abierta en 1958), en Quivicán (abierta en 1959) y en Alquízar (abierta en 1959). 
En noviembre de 1960 planeaban trasladar las oficinas centrales de O’Reilly 306 al recién construido y moderno Edificio Garrigó, en la esquina de Aguiar y Empedrado en La Habana y abrir nuevas sucursales en surgidero de Batabanó y otas localidades.
Bibliografía consultada:


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Banco Financiero – Bancos de Cuba


El Banco Financiero era un banco comercial, nacional, el 16to por sus depósitos ascendentes a 12 057 000, con oficinas centrales en O´Reilly y San Ignacio, en La Habana, 13 sucursales, una unidad móvil y 86 empleados.
Tenía un capital ascendente a $857 000 y era propiedad principal de Julio Lobo, su presidente, quien controlaba el 52 % de las acciones. El resto de los accionistas habían sido socios de Lobo en firmas azucareras; entre éstos se encontraban, Fernando de la Riva (vocal), Manuel Arca Campos (vicetesorero), Jorge Fowler Suárez del Villar (vocal), Francisco Escobar Quesada (vocal), Gregorio Escagedo, Simeón Ferro, Ignacio Carvajal y Manuel Aspuru. Eladio Ramírez León era el vicepresidente y secretario y Enrique Llaca Escoto, tesorero, y ambos, como muchos de sus ejecutivos, también lo eran de otras empresas de Lobo.

El banco se fundó por Julio Lobo el 9 de diciembre de 1952 enfrentando diversos obstáculos impuestos por la dirección del Banco Nacional de Cuba que impedían una política amplia con el financiamiento. No pudo crecer más rápido pues Lobo se negó en marzo de 1953 a presentar los estados financieros de su “Galbán Lobo Trading Company”, impidiendo así convertirla en un cliente básico.
Durante 1954 se produjo una grave crisis interna renunciando como administradores Francisco Acosta Rendueles que pasó entonces a dirigir el Banco para el Comercio Exterior, y Germán López Sánchez, endosó sus acciones, mientras José M. Martínez Zaldo, administrador del periódico El Mundol, pasó a ocupar la vicepresidencia hasta el 1ro de enero de 1958 en que renunció.
Se incorporaron entonces un grupo de nuevos accionistas en un intento de Julio Lobo de ampliar el crédito a otros giros no azucareros. Entre estos figuraban Amadeo Barletta, José Lorido, José Gasch y Luis del Valle Raez, todos accionistas del desaparecido Banco Atlántico.
El crédito a la industria azucarera concentraba el 45 % del total, pero había disminuido desde su fundación en que había sido del 77 %. Los centrales afiliados por sí solos sumaban 21 y entre los propietarios no afiliados gozaba de un crédito alto la familia Blanco Rosell.
Sus depósitos de Cajas de Retiro y organismo estatales llegaban al 49 %. Tenía alto grado de liquidez, política crediticia sana y buenas utilidades que ascendían a cerca de $200 000, parte de los cuales se destinaron a incrementar el capital. El 30 de abril de 1959 le integraron el Banco de Fomento comercial.
Bibliografía consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


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Banco de Occidente – Bancos de Cuba


El Banco de Occidente era un banco comercial pequeño con una sola oficina en Avenida 41,  No. 4414, Marianao. Era propiedad de Carlos Núñez Pérez, su presidente y propietario del Banco Núñez y de otros múltiples intereses.
Bibliografía consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


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Banco de los Colonos – Bancos de Cuba


El alto y abandonado edificio del Banco de los
Colonos destaca en la calle Aguiar
El Banco de los Colonos, era un banco nacional con siete sucursales y oficina central en Aguiar No. 360, La Habana, En 1958 era el 12do en importancia del país por el monto de sus depósitos, ascendentes a $22 000 000.
Tenía un capital ascendente a 1 039 000, suscrito por más de 3 000 accionistas. Propiedad principal de Gastón Godoy Loret de Mola, quien era su presidente y controlaba el 54 % de las acciones con su familia, integrada por los hermanos, Felipe, Ernesto, Luis y Josefina, su esposa Laura Angulo y otros.
Los otros accionistas mayoritarios eran Amado Aréchaga, vicepresidente 1ro y presidente de “Cubana Compañía”, Francisco Panceira, Laureano González Cárdenas, presidente de “La Cañera, Compañía de Seguros SA” y Laureano González Álvarez, vicepresidente 2do.
Formaban parte de su Consejo de Directores, Tomás F. Puyáns, José Pérez San Juan, Fermín A. Fleites, Gerardo Vázquez Alvarado y Ángel Ubera. 

La “Sucesión de Laureano Falla” suscribió acciones desde 1943 a través de Ángel Pardo Jiménez y en 1956 parecen haber suscrito unas 1 233 a través de Servando Fernández Rebull.
Fachada del antiguo Banco de los Colonos
en Aguiar 360
El banco se fundó el 23 de julio de 1942 por 40 colonos, en su mayoría de origen canario, promovido por Gastón Godoy Agostini, padre de Gastón Godoy Loret de Mola. Comenzó con pluralidad de accionistas con el propósito de refaccionar a pequeños colonos, pero terminó controlado por Godoy junto a un grupo de colonos ricos que se turnaban en la dirección de la Asociación Nacional de Colonos de Cuba (ANCC). En 1952 abandonó su política en favor de los pequeños colonos convirtiéndose en prestamista, principalmente de centrales azucareros.
El grupo que lo controlaba creó desde el 5 de diciembre de 1944 un Voting Trust encabezado por Gastón Godoy, que forzaba a los pequeños accionistas a venderle su participación pues no repartían dividendos, a la par que le prestaban capital al propio banco. Entre ellos se encontraban Francisco Panceira, Teodoro Santiesteban, Juan Aguirrechú Pagés y José Pérez San Juan, todos expresidentes de la ANCC, jutno con otros dirigentes de la misma como Tomás Puyáns, Aurelio Álvarez, Fermín Fleites, Ramón Blanco Interián y el propio Godoy Agostini.
Tras la muerte de este último en 1954 se produjo una fuerte lucha por el control entre su hijo, de una parte, y de otra, Laureano González Álvarez y Francisco Panceira Fiffe. Aunque Godoy logró vencer, sus contrincantes, no obstante, lo desalojaron de “La Cañera, Compañía de Seguros”.
A partir de 1952 sus préstamos se concentraron en la industria azucarera (80 %), mientras que a los colonos se redujeron apenas al 9 %. Sus principales clientes eran la ANCC, la Nueva Compañía Azucarera, propiedad de Gómez Mena; Industrias Andorra, propiedad de Fulgencio Batista; “Cuban Canadian Sugar Company”y el central Narcisa, entre otras.
Su situación financiera, su política crediticia, su solvencia y sus utilidades, aunque no declaraban dividendos, eran buenas, oscilando entre $250 000 y $315 000, habiendo superado los $300 000 desde 1955. La administración era segura y eficiente, aunque comenzó a resentirse en los últimos años bajo el mandato de Godoy Loret de Mola.

Sucursales en La Habana:

  • Carlos III, No. 502
  • Lacret, No. 471
Bibliografía consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


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Banco de Fomento Comercial – Bancos de Cuba


El Banco de Fomento Comercial era un banco comercial, nacional, con oficina central en Obispo 252, La Habana, el 18vo en importancia del país por el monto de sus depósitos ascendentes a $11 900 000.
En 1958 era propiedad en un 90 % de su capital ascendente a $550 000 de Basilio del Real Alemán, su presidente; el Dr. Basilio del Real Cuervo, su hijo, vicepresidente primero y de la familia del Dr. Antonio Soto Polo, quien era el secretario. En febrero de 1959 vendieron el banco a Julio Lobo por $578 000.
Se fundó el 4 de julio de 1950 por José López Vilaboy, Eduardo Salaya y Rafael Santos Jiménez Fernández, los principales entre 66 accionistas. Otros accionistas eran José López Serrano, Amadeo López Castro, Ramón Larrea y Camilo Ortega Ortega.

Tuvo una historia conflictiva, confrontando la salida forzosa de sus tres primeros presidentes, además de ser intervenido en dos ocasiones por el Banco Nacional de Cuba y, por último, una tormentosa venta y su posterior absorción por otro banco.
Tres miembros de su Consejo de Dirección: el ingeniero Amadeo López Castro, Marino López Blanco y Pablo Carrera Jústiz, serían designados ministros tras el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952. Martha Fernández, esposa de Fulgencio Batista, mantendría en él las cuentas de las instituciones estatales ONDI y ONRI, que ella controlaba y el 26 de mayo de 1954 visitó sus oficinas.
A menos del año, Vilaboy tuvo que renunciar al detectársele una centrífuga indeseable, habiendo sido sustituido por Salaya, quien el 31 de enero de 1955 fue sucedido por Santos Jiménez, y este, a su vez, el 22 de febrero de 1957 por Basilio del Real Alemán. La primera intervención transcurrió de octubre de 1956 al 15 de marzo de 1957 y, la segunda, el 26 de diciembre de 1958.
Existía una fuerte división entre dos grupos accionistas, de una parte Basilio del Real y de la otra Santos Jiménez, que se opuso a la venta, de tal forma que la reunión del 27 de enero de 1959, donde se formalizara, terminó en una riña tumultuaria con algunos lesionados.
Se interesó desde sus comienzos en el negocio de la urbanización de viviendas, después estuvo muy vinculado con el Centro de la Propiedad Urbana y dentro de sus accionistas habían varios con intereses en el negocio inmobiliario. El banco había sido accionista del Banco Familiar de Capitalización y Ahorro, desaparecido en 1955.
Sus principales clientes fueron siempre firmas afiliada. Adoleció de controles deficientes, política crediticia liberal e insegura y concedía préstamos a particulares no comerciantes, muchos de los cuales eran testaferros de los directores o personas inexistentes, lo que absorbía las utilidades y el capital, por lo que la reserva era insuficiente.
Sus utilidades ascendieron en 1957 a $118 000. Más de las 2/3 partes de sus depósitos pertenecían a Cajas de Retiros y organismo estatales.
En 1955 inauguró una sucursal en línea y M, Vedado, con una taquilla eléctrica, para realizar los depósitos desde el automóvil.
Bibliografía consultada:
Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.