Historia de Cuba

… nada hay más justo (…) que dejar en punto de verdad las cosas de la Historia. José Martí


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Central Santa Catalina – Centrales de Cuba


Central Santa Catalina (1913)
El central Santa Catalina, situado en Cruces, Las Villas, era, en 1958, el número 76 del país por su capacidad de producción, ascendente a 240 000 @ de caña diarias. Tenía un rendimiento industrial alto, una destilería, que se encontraba inactiva, 13 caballerías de tierras propias y empleaba 2 300 trabajdores en zafra.
Se fundó en el siglo XIX, aunque se desconoce la fecha exacta.Fue uno de los centrales propiedad de la familia González – Abreu, quienes lo retuvieron desde mediados del siglo XIX hasta la segunda década del XX; perteneciendo en 1860 a José Simón González Abreu, en 1874 a Eduardo Abreu, en 1878 a Eduardo González Abreu, en 1883 a sus herederos y en 1895 se asoció “Federico Cordobés y Compañía” y éstos.

Eduardo G. Abreu lo mantendrá hasta 1915, alternando su propiedad con los hermanos Juan y Ramón Ulacia, quienes estarán al frente en 1903, 1905 y 1906, y de 1908 a 1913, habiendo sido arrendado de 1915 a 1920 a “Artime Díaz y Compañía” y administrado por Ricardo Díaz. Tras el crac de 1921 su propietario era “Central Santa Catalina SA”, administrado por Rafael Guardado.
En 1913 sembraba la variedad cristalina sin fertilizantes ni regadío, como era común en la época en Cuba. Para su transporte se servía de una red de 4 km de ferrocarril de vía ancha, 14 km de ferrocarril de vía estrecha, 84 fragatas y dos locomotoras.
Su maquinaria constaba entonces de una descargadora y una desfibradora, seguidas de un juego de cuatro trapiches; once defecadoras con 18 000 galones de cabida; un evaporador de triple efecto con 10 000 pies de superficie calórica; tres tachos de punto; 10 cristalizadores abiertos; 19 centrífugas y una batería de calderas con 2 000 caballos compuesta de seis calderas en tres hornos.
Fue destruido en dos ocasiones: en 1899 y 1931, debido a que se quemó totalmente, reconstruyéndose en 1936 y echándose a andar nuevamente en 1937. En 1934, Jacinto Pedroso Hernández (del Banco Pedroso) fue procesado por el delito de incendio contra este central del cual se había extendido una poliza a su favor 27 días antes como apoderado de “The Atlas Assurance Company”. La empresa de seguros lo reconstruyó con estructura de acero.
En 1944 instaló una pequeña destilería con capacidad para 3 881 galones que, en 1958, se encontraba inactiva.
Ruinas del central Carlos Caraballo (antiguo Santa Catalina)
En 1958 era propiedad conjunta de Silvio de Cárdenas Echarte, su presidente, e Ismael de Marchena, su vicepresidente, quienes, en 1936, eran importantes colonos del central Violeta de Camagüey, y lo habían comprado al “The National City Bank”. Roberto Marchena era su tesorero, mientras Raúl de Cárdenas y Silvio de Cárdenas Echarte, hermano e hijo respectivamente del presidente eran, respectivamente, secretario y vicetesorero.
Se abastecía en un 70 % de cañas de colonos y el resto de campos propios de los que tenía 110 caballerías sembradas. El 50 % de las cañas correspondía a la variedad POJ – 2878 y el resto a distintas variedades. Sus cañas rendía, como promedio, 50 000 @ por caballería.
Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 el central fue nacionalizado por el nuevo Gobierno de la Isla que lo renombró como central Carlos Caraballo.
Durante la reestructuración de la industria azucarera cubana de los años 2000 el central fue, primero paralizado y posteriormente demolido.
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Central Portugalete (San José de las Lajas) – Centrales de Cuba


Central Portugalete en 1913
El central Portugalete, situado en San José de las Lajas, La Habana, era, en 1958, el No. 125 del país por su capacidad de producción que ascendía a 180 000 @ de caña diarias. Contaba con una refinería y una destilería, pero tenía un rendimiento industrial bajo. Empleaba 1 500 trabajadores en zafra y controlaba 208 caballerías de tierra.
Se fundó en 1862 por Manuel Calvo Aguirre, nacido en Portugalete, Vizcaya, España. Su familia lo mantuvo hasta el año 1904 en que fue comprado por los herederos de Antonio López López, “Marqués de Comillas”, apareciendo en Cuba. en algunas ocasiones, bajo el nombre de Manuel Otaduy, representante en la Isla de la “Compañía Trasatlántica Española”, propiedad de aquel, y en otras de Claudio López Brú, hijo del “Marqués de Comillas”, a quien sustituyó al frente de la naviera.
En 1913 sembraba el central la variedad cristalina sin fertilizantes ni regadío como era costumbre en la época y para su tiro se servía de una red de 3 km de ferrocarril de vía ancha, 3 km de ferrocarril de vía estrecha, 30 fragatas y dos locomotoras.

Batey del central Portugalete en 1913
Su maquinaria se componía en ese entonces de un basculador hidráulico y una desmenuzadora, seguidos por un juego de tres trapiches, seis defecadoras con capacidad de 24 000 galones, dos evaporadores de triple efecto con 11 000 pies de superficie calórica, tres tachos de punto con 515 sacos de capacidad, 15 cristalizadores abiertos con 1 025 sacos de cabida, 16 centrífugas y una batería de calderas con 1 200 caballos, compuesta de seis multitubulares en tres hornos.
A partir de 1930 pasó a R. Benítez y después a sus herederos y Salvador Gómez fue su presidente y administrador general entre 1937 y 1948, y Vicente Domínguez el tesorero.
Casa del administrador del Central Portugalete (1911)
Había sido operado por la “Compañía Agrícola de Cuatro Caminos SA” que, al fracasar, pasó a ser controlada por dos bancos bajo la razón de “Portugalete Sugar Co.” y más tarde a la propiedad de “Compañía Propietaria del Central Portugalete SA”.
El 31 de marzo de 1949 fue comprado por el senador de la República y exministro de Educación de Ramón Grau San Martín, José Manuel Alemán Casharo, quien lo presidió hasta su fallecimiento en marzo de 1950, cuando lo sustituyó José Santeiro Penabad, padre de su viuda Elena Santeiro García quien lo había heredado y luego vendió a la firma norteamericana “M. Golodetz y Compañía”, radicada en Nueva York y Londres, que controlaba “West Indian Trading Company” (corredores de azúcar) y “Compañía Atlántica de Almacenes y Transporte SA”, ambas establecidas en Cuba y presididas por Domingo Burés Ayala. El presidente era Salvador García Fernández, hombre de confianza de Burés; Armelio del Monte Oms era el vicepresidente y Faustino Leal el secretario.
Desde la zafra de 1955 operaba la “Refinería Fortecha” que había sido trasladada al central desde su antiguo emplazamiento en Puentes Grandes.
Su abastecimiento de cañas era en un 28 % de colonos establecidos en las tierras del central y el resto de colonos en tierras propias o arrendadas, el 62 % de las cuales se tiraba a chuchos del ferrocarril público y el resto por carretas y camiones. El central sembraba en 1958 las variedades POJ – 2878, POJ – 2691, ML 3/18, Mayagüez 275 y Puerto Rico 263.
Sus activos totales se estimaban en $2 500 000. Según la Comisión Técnica Azucarera en 1951 sus costos eran de $16.30 por cada saco de 375 libras, por debajo de la media del país de $17.87.
Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 fue nacionalizado por el nuevo Gobierno de la Isla.

Bibliografía consultada:

  • Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.
  • Portafolio Azucarero. Industria Azucarera de Cuba 1912 – 1914. Secretaría de Agricultura, Comercio y Trabajo. La Moderna Poesía. La Habana. 1914.